El estilo tiene sus orígenes en Gran Bretaña,  evoca el tipo de decoración en las grandes casas de campo del siglo XIX donde era común encontrar mobiliario y textiles en cretona, tela de algodón o lino fuerte, en blanco o estampado, desgastada y descolorida.

Shabby es lo viejo y desgastado, Chic es lo bohemio y romántico: los encajes, tules y delicados tejidos.

Esta tendencia consiste principalmente en mezclar muebles restaurados o reutilizados, junto a elementos más actuales.

Aunque el color blanco es el protagonista de este estilo, dado que los muebles son antiguos, también se utiliza el beige, como una manera de evidenciar que el blanco se ensucia con el tiempo.

Una de las connotaciones más importantes de esta tendencia son los motivos florales. Hay que tener en cuenta que esta decoración nace en los grandes campos de Gran Bretaña, donde la naturaleza predomina. Por eso las flores están muy presentes, tanto en ramilletes de flor seca o natural como en los estampados, molduras, cuadros y espejos.