Shabby Chic: descubre la tendencia que abraza el romanticismo inglés

¿Quién no se ha sentido conmovido por objetos antiguos que evocan recuerdos familiares? ¿Quién no aprecia la comodidad de lo conocido con valor histórico? La nostalgia es un sentimiento fuerte y muy emotivo. Bajo estos principios parte un poco esta nueva tendencia llamada Shabby Chic. Aquí detallaremos un poco más en qué consiste y cuáles son las claves para lograr una decoración apropiada con este nuevo concepto.

El estilo tiene sus orígenes en Gran Bretaña y evoca el tipo de decoración en las grandes casas de campo del siglo XIX donde era común encontrar mobiliario y textiles en cretona, tela de algodón o lino fuerte, en blanco o estampado, desgastada y descolorida. Basta pensar en las novelas de Jane Austen y Charles Dickens,  o en las clásicas películas románticas de época para tener una idea más clara.

Algunas palabras que nos pueden ayudar a describir el Shabby Chic son: bohemio, vintage, floral y femenino con muchos objetos clásicos bajo un concepto más actualizado. Para entender mejor en qué consiste y cómo lograrlo, exploraremos su peculiaridades.

Muy vintage: colores y tonos claros

Los colores que más podemos reconocer en esta tendencia son blancos, beige y ese look envejecido tan característico del estilo vintage. Ese aspecto desgastado que a algunos les podría parecer descuidado y que necesita una nueva capa de pintura, pero en este caso es exactamente lo que buscamos. Eso sí, aquí este efecto se valora solo en tonalidades claras de colores pasteles —principalmente del blanco—.

También los tonos pálidos del café se ven muy bien con esta tendencia que resulta un tanto bohemia. Podemos encontrarlos en muebles, ornamentos y la propia madera que esté presente tanto como parte de la construcción del lugar como en las piezas decorativas.

Motivos florales

Como este estilo evoca el campo y el romanticismo, las flores y los motivos florales son fundamentales en el Shabby Chic. Se le suele dar mucha importancia a las plantas —tanto naturales como artificiales—, así como también a los floreros y recipientes para colocarlas. Las rosas en tonos pasteles son las más populares y representativas del estilo.

También podemos encontrar estos motivos florales en las vajillas, en ramilletes de flores secas, en espejos, cuadros, lámparas, manteles, mantas, papel tapiz y hasta en muebles de gran tamaño. ¡Mientras más flores, más rápido podrás alcanzar la vibra Shabby Chic!

Elementos del campo

Si pensamos en terrenos naturales y casas escondidas en bosques alejados de la ciudad, además de las flores, seguramente recordaremos pájaros y árboles. Por eso se han convertido en los elementos adicionales que más aportan a la colección Shabby Chic.

Los podemos incorporar tanto en ornamentos, pequeñas esculturas, cuadros y otros objetos interesantes. Es una forma de mantener la presencia del campo dentro del hogar de una forma sutil.

Londres

Otra de las peculiaridades de la tendencia Shabby Chic es que nos traslada siempre a Inglaterra. Hay muchas formas de lograr esto, pero una de las más comunes es agregar detalles que nos recuerden a la capital: Londres. La decoración nos puede trasladar a un campo en las afueras de esta ciudad—aunque estemos muy lejos—, y nos ayuda a construir una historia y una narrativa muy valiosa.

Puede hacerse con relojes que tengan ciertas similitudes con el Big Ben, con libros clásicos de autores ingleses, esculturas,  pinturas o fotografías que evoquen el estilo de vida citadino de la época. Basta con tener un poco de creatividad para alcanzar una decoración cautivadora.

Muebles

Para lograr el estilo Shabby Chic lo ideal sería tener muebles ingleses de época. Aunque esta puede ser una tarea ardua, puede también lograrse de forma sutil con solo algunas piezas claves. Mesas y sillas con patas cabriolé, piezas con estilo Chippendale, sofás y butacas Chesterton o sillones al estilo Luis XV o Luis XVI. Hay muchos tipos de muebles ingleses que puede aportar al estilo y, por ser una tendencia más actual, funcionan muy bien las versiones menos antiguas inspiradas en estos estilos.

De igual modo se pueden adquirir piezas más modernas y hacer un trabajo vintage sobre la madera, ¡y listo! El estilo Shabby Chic se puede adaptar a todo tipo de bolsillo con un poco creatividad e innovación. Por ejemplo, vale también “vestir los muebles” y colocar cojines con estampados que evoquen ese estilo de época sobre butacas y agregar algunas mantas tejidas.

Viajar en el tiempo con los detalles

Por último, no podemos dejar de mencionar otras ideas que encontramos en esta tendencia. Aunque puede —o no— existir concordancia de los años en los que se usaron algunos ornamentos, lo más importante es lograr que nos trasladen en el tiempo. Podemos evocar tanto el siglo XIX —época a la que se remonta originalmente el concepto—, pero también se suelen incorporar piezas del siglo XX que despierten ese sentimiento de nostalgia que mencionamos al inicio.

Tal vez un teléfono antiguo, tanto original como alguna representación actual más artística, puede ser esa cosa que logre la intención del viaje en el tiempo. O unas lámparas de velas como las que se usaban en el siglo XIX. O un tocador antiguo con esa apariencia desgastada que caracteriza el Shabby Chic. ¡Hay muchas formas de lograrlo!

Como podemos ver, la tendencia Shabby Chic es realmente versátil y especial. Por eso ha ganado tanta popularidad en los últimos años y ahora parece que también dominará este 2019. Esta corriente tiene además la capacidad de forjar una relación muy personal con el decorador o el espacio en el que se aplique, por ese efecto nostálgico y natural que predomina. ¡Llegó el momento de abrazar este romanticismo inglés!

Fecha publicada: febrero 25, 2019